Servicios para empresas, operadores inmobiliarios y administraciones públicas para garantizar compliance, resiliencia y gestión integrada de los activos inmobiliarios
La creciente exposición a riesgos ambientales, normativos y energéticos hace necesaria una gestión estructurada de los activos inmobiliarios como herramienta de protección y preservación del valor y de la marca corporativa. El servicio interviene a lo largo de todas las fases de gestión y valorización del patrimonio inmobiliario, apoyando a empresas, inversores, industrias y entidades públicas en la garantía de compliance, continuidad operativa y protección del valor. El enfoque integra análisis avanzados, mejores prácticas de gestión y herramientas de monitorización en tiempo real, con referencia a las mejores prácticas de mercado y atención a la sostenibilidad y la eficiencia energética.
Building Compliance
Vulnerabilidad y riesgos ambientales
Descarbonización y monitorización energética
Valor inmobiliario
Eficiencia y sostenibilidad de los modelos de gestión de activos
El enfoque se basa en la integración de análisis avanzados de datos, pruebas y ensayos funcionales en campo, gestión documental, monitorización operativa y mejores prácticas de governance del patrimonio. Las actividades parten de la fase de conocimiento de los activos, incluyendo verificaciones de compliance, análisis de riesgos y assessments energéticos, hasta la definición de estrategias de gestión y valorización. La adopción de benchmarks y mejores prácticas de mercado permite garantizar coherencia metodológica y fiabilidad de los resultados. La integración con herramientas digitales y sistemas de monitorización permite una gestión continua de la información, apoyando el control de las prestaciones y la resiliencia de los activos en el tiempo.
La tutela corporativa de los activos inmobiliarios consiste en un conjunto integrado de actividades orientadas a garantizar la conformidad normativa, la seguridad y la continuidad operativa de los inmuebles. Incluye la gestión documental, el control del estado físico de los activos y la evaluación de riesgos. Se aplica en contextos corporativos, industriales e inmobiliarios para preservar el valor y reducir la exposición a criticidades operativas y legales.
Los servicios consideran riesgos estructurales, ambientales y de instalaciones, entre ellos la vulnerabilidad sísmica, el riesgo de incendio, los eventos naturales y la fiabilidad de las instalaciones. El análisis incluye también aspectos relacionados con la continuidad del negocio y la seguridad operativa. Las verificaciones se llevan a cabo mediante actividades diagnósticas, inspecciones en campo y evaluaciones técnicas integradas.
El servicio asegura la verificación y actualización continua de la documentación autorizativa y de gestión de los activos, garantizando la alineación con la normativa vigente en materia de seguridad, medio ambiente y gestión inmobiliaria. Incluye controles documentales y verificaciones en campo para comprobar la coherencia entre el estado real y los requisitos normativos aplicables.
La tutela corporativa interviene a lo largo de todas las fases del ciclo de gestión del patrimonio, desde el conocimiento inicial de los activos hasta la gestión operativa, pasando por las actuaciones de rehabilitación y valorización. Apoya las decisiones estratégicas mediante datos estructurados, análisis de riesgos y monitorización continua de las prestaciones.
La sostenibilidad en la fase de gestión se integra mediante actividades de monitorización energética, estrategias de descarbonización y apoyo a la compliance ESG, en línea con normativas como SFDR y la Taxonomía UE. El objetivo es reducir el impacto ambiental de los activos y mejorar su eficiencia, contribuyendo al mismo tiempo a la continuidad operativa y a la contención de costes.
Las prestaciones se monitorizan mediante la definición de SLA y KPI contractuales, controles documentales y verificaciones en campo. El servicio incluye actividades de vendor rating, seguimiento de acciones correctivas y análisis de la calidad de los servicios prestados, con el objetivo de garantizar niveles de rendimiento coherentes con los estándares requeridos y apoyar la continuidad operativa.