Promovemos protección y resiliencia para la seguridad de edificios e infraestructuras, apoyando a propietarios y gestores públicos y privados.
Los servicios de diagnóstico estructural apoyan a propietarios y gestores públicos y privados en la evaluación de la seguridad y fiabilidad de edificios e infraestructuras existentes, en respuesta al deterioro, la obsolescencia y los riesgos naturales, operando en las fases de gestión, monitorización y rehabilitación de los activos. Como Laboratorio Autorizado M.I.T. 633/STC, realizamos ensayos sobre materiales para estructuras de hormigón armado, hormigón armado pretensado y mampostería, con personal certificado UNI 11931:2024, utilizando metodologías avanzadas, precisión y fiabilidad.
Nuestro enfoque integra diagnóstico, monitorización y evaluación del riesgo a lo largo de todo el ciclo de vida de los activos inmobiliarios e infraestructurales, operando de acuerdo con estándares reconocidos como la autorización M.I.T. 633/STC y las certificaciones UNI 11931:2024. La planificación de las investigaciones, los ensayos no destructivos, el análisis de datos y las verificaciones estructurales se combinan con due diligence, valoraciones inmobiliarias y gestión de riesgos, ofreciendo una visión coordinada del patrimonio. De este modo identificamos criticidades, optimizamos las intervenciones y preservamos el valor, garantizando seguridad, sostenibilidad y desempeño para gestores inmobiliarios, administraciones públicas, concesionarios de autopistas y operadores del sector asegurador y bancario.
La tutela corporativa de los activos inmobiliarios consiste en un conjunto integrado de actividades orientadas a garantizar la conformidad normativa, la seguridad y la continuidad operativa de los inmuebles. Incluye la gestión documental, el control del estado físico de los activos y la evaluación de riesgos. Se aplica en contextos corporativos, industriales e inmobiliarios para preservar el valor y reducir la exposición a criticidades operativas y legales.
Los servicios consideran riesgos estructurales, ambientales y de instalaciones, entre ellos la vulnerabilidad sísmica, el riesgo de incendio, los eventos naturales y la fiabilidad de las instalaciones. El análisis incluye también aspectos relacionados con la continuidad del negocio y la seguridad operativa. Las verificaciones se llevan a cabo mediante actividades diagnósticas, inspecciones en campo y evaluaciones técnicas integradas.
El servicio asegura la verificación y actualización continua de la documentación autorizativa y de gestión de los activos, garantizando la alineación con la normativa vigente en materia de seguridad, medio ambiente y gestión inmobiliaria. Incluye controles documentales y verificaciones en campo para comprobar la coherencia entre el estado real y los requisitos normativos aplicables.
La tutela corporativa interviene a lo largo de todas las fases del ciclo de gestión del patrimonio, desde el conocimiento inicial de los activos hasta la gestión operativa, pasando por las actuaciones de rehabilitación y valorización. Apoya las decisiones estratégicas mediante datos estructurados, análisis de riesgos y monitorización continua de las prestaciones.
La sostenibilidad en la fase de gestión se integra mediante actividades de monitorización energética, estrategias de descarbonización y apoyo a la compliance ESG, en línea con normativas como SFDR y la Taxonomía UE. El objetivo es reducir el impacto ambiental de los activos y mejorar su eficiencia, contribuyendo al mismo tiempo a la continuidad operativa y a la contención de costes.