Fondos inmobiliarios, sociedades gestoras, bancos, administraciones públicas y empresas, en contextos regulatorios nacionales y europeos, para activos y carteras inmobiliarias en todas las fases del ciclo de vida.
Los servicios de Eficiencia Energética, Descarbonización y Fuentes Renovables responden a la necesidad de reducir el consumo energético, las emisiones climáticas y los riesgos regulatorios asociados a la gestión de activos inmobiliarios. Se aplican desde la fase de planificación y adquisición hasta el diseño, la operación y la valorización de los inmuebles, apoyando a propietarios, inversores, gestores y equipos de facility management. El enfoque se basa en auditorías energéticas, modelos de descarbonización y sistemas estructurados de monitorización, integrando eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y gobernanza energética en coherencia con los objetivos ESG y los requisitos regulatorios aplicables.
El enfoque integra análisis estratégico y operatividad técnica a lo largo de todo el ciclo de vida del activo, desde la planificación hasta la gestión. Las actividades se basan en auditorías energéticas estructuradas, modelización del rendimiento y uso de herramientas de monitorización de consumos para el control continuo de las prestaciones. Los planes de descarbonización apoyan la programación de las intervenciones a medio y largo plazo, evaluando sus efectos energéticos, ambientales y económicos. La integración con los ámbitos ESG, green building y gestión de carteras permite una alineación coherente entre rendimiento energético, gobernanza del activo y estrategias de inversión.
Los servicios de Eficiencia Energética incluyen actividades técnicas orientadas a la reducción del consumo energético de los edificios. Se basan en auditorías energéticas, análisis de los sistemas técnicos y de la envolvente, monitorización de consumos y definición de acciones de mejora. Se aplican al diseño, la rehabilitación y la gestión operativa de inmuebles, contribuyendo a la contención de costes y a la mejora del rendimiento ambiental.
La descarbonización consiste en la reducción progresiva de las emisiones de CO2 asociadas a los inmuebles, en coherencia con los objetivos climáticos y los escenarios regulatorios. A través de herramientas como CRREM, es posible simular la evolución de las emisiones a lo largo del tiempo y planificar intervenciones de eficiencia. La aplicación abarca tanto activos individuales como carteras inmobiliarias, apoyando estrategias de largo plazo y gestión de riesgos.
Las fuentes renovables contribuyen a cubrir las necesidades energéticas de los edificios, reduciendo la dependencia de fuentes fósiles. Los servicios incluyen estudios de viabilidad, integración de instalaciones y evaluaciones técnico-económicas. Su aplicación afecta tanto a inmuebles en operación como a proyectos de rehabilitación, con efectos directos sobre el rendimiento energético y las emisiones.
Los servicios de Eficiencia Energética, Descarbonización y Fuentes Renovables apoyan el cumplimiento de los requisitos regulatorios en materia energética y ambiental. Las actividades proporcionan datos estructurados y medibles útiles para la información ESG y los procesos de conformidad. La integración con estrategias de sostenibilidad permite alinear las prestaciones operativas con las obligaciones regulatorias aplicables al sector inmobiliario.
Aplicados a nivel de cartera, estos servicios permiten comparar el rendimiento energético de los activos, identificar prioridades de intervención y planificar inversiones coherentes. El uso de modelos y plataformas dedicadas permite obtener una visión agregada de consumos, emisiones y riesgos, apoyando decisiones estratégicas en la gestión y valorización del patrimonio inmobiliario.
Los servicios son aplicables en todas las fases del ciclo de vida: adquisición, diseño, construcción, gestión operativa y desinversión. En la fase inicial apoyan los análisis de viabilidad y la evaluación de riesgos; durante la operación garantizan monitorización y optimización continua; en las fases de valorización contribuyen al mantenimiento de las prestaciones energéticas y ambientales del activo.